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Guía y tipos de discos duros

by Embla Jonasson
August 29,2022

Los discos duros son dispositivos de almacenamiento informático de información. A diferencia de la memoria de trabajo para el sistema operativo (RAM), son capaces de guardar los datos de forma permanente aun cuando no reciben alimentación eléctrica.

Índice de contenidos de esta guía de discos duros:

1. Localización

Los discos duros sirven para guardar información y pueden ser internos o externos.

Internos

Los discos duros internos se encuentran alojados dentro de la estructura de tu ordenador y conectados a la placa base para acceder a la información rápidamente.

Externos

Los discos duros externos se conectan a tu PC a través de un conector USB o SATA externo (eSATA). No suelen ser tan rápidos como los internos debido a la distancia con la placa base y habitualmente se utilizan para guardar datos a los que tu ordenador no requiere acceso continuo.

Una subcategoría de discos duros externos son los discos multimedia, diseñados específicamente para reproducir con facilidad contenidos como películas y fotos en tu televisión u ordenador.

2. Tecnología

Discos duros magnéticos

En los discos duros magnéticos los datos se almacenan en unos discos (de ahí su nombre) de aluminio o cristal que copian la información físicamente a través de campos magnéticos. Para ello, hay un cabezal que graba y lee los datos. Para que te hagas una idea, el funcionamiento sería como el de un tocadiscos.

En este tipo de discos duros, mientras el cabezal se mueve, los discos giran. La velocidad con la que giran los discos define el tiempo que tardará el cabezal en situarse en el lugar correcto para recuperar o grabar la información. Cuantas más revoluciones por minuto (RPM), mayor rapidez.

El mayor inconveniente de los discos duros magnéticos es la velocidad a la que el cabezal accede a la información situada en el disco. Por eso es importante desfragmentarlos de forma periódica. Desfragmentar significa situar la información de forma contigua en el disco para que esté mejor ordenada y sea más rápido acceder a ella.

Otro inconveniente es que, pese a que los discos están bastante bien protegidos en el interior de la carcasa, pueden resultar dañados debido a golpes e impactos.

Discos de estado sólido

Los discos de estado sólido o SSD (Solid State Disks o Drives) consisten en una placa con transistores semiconductores que almacenan la información. Utilizan memoria flash, una memoria no volátil, para guardar datos. Al ser no volátiles tampoco necesitan recibir corriente eléctrica constantemente para mantener almacenada la información.

Este tipo de discos son más modernos y solucionan varios de los problemas de los discos duros magnéticos:

Son más rápidos en leer los datos porque no hay ningún cabezal que tenga que desplazarse por los discos

Son más resistentes porque no hay partes móviles en su interior

Requieren de menor potencia para su funcionamiento (importante en discos duros externos)

Son mucho más silenciosos

No es necesario desfragmentarlos para reorganizar los datos regularmente

Sin embargo, los SSD son bastante más caros que los discos duros magnéticos.

Discos duros híbridos

También existen, aunque son menos populares, dispositivos que combinan discos duros magnéticos con discos de estado sólido SSD. De esta forma pueden ofrecer una velocidad más que aceptable a un precio competitivo

3. Capacidad de almacenaje

Probablemente, la característica más importante que debas considerar al comprar un disco duro (junto con la velocidad de transferencia) sea la cantidad de datos que puede almacenar.

Hoy en día ya es posible encontrar discos duros de uso comercial de uno o más Terabytes. Cuanta mayor capacidad, más datos podrá guardar el disco duro así que piensa bien el uso que le vas a dar antes de comprarlo. Si piensas guardar fotos y películas, lo más aconsejable será comprar el de mayor capacidad dentro de tu presupuesto.

Equivale a 1 bit 1 dígito binario 8 bits 1 byte 1.000 Bytes (B) 1 Kilobyte (KB) 1.000 Kilobytes (KB) 1 Megabyte (MB) 1.000 Megabytes (MB) 1 Gigabyte (GB) 1.000 Gigabytes (GB) 1 Terabyte (TB) 1.000 Terabytes (TB) 1 Petabyte (PB)

Para que tengas una refencia, una canción MP3 suele ocupar unos 4 Megabytes, una foto digital normal unos 2 Megabytes y una película entera entre 1 y 1,5 Gigabytes. Si compras un disco duro de 1 Terabyte podrías almacenar en él 250.000 canciones o 800 películas.

4. Tiempo de acceso y velocidad de rotación (rpm)

El tiempo de acceso es el tiempo necesario para que el ordenador acceda a los datos solicitados del disco duro.

En el caso de los discos duros magnéticos, el tiempo de acceso es la suma del tiempo medio de búsqueda (el tiempo promedio que tarda el cabezal en situarse en la posición deseada para empezar a leer o grabar la información), el retraso rotacional (el tiempo que tarda el disco en girar para posicionar el sector correcto frente el cabezal y que depende de la velocidad de rotación) y el tiempo de transferencia, que es el tiempo en que la información es leída o grabada en el disco.

La velocidad de rotación sólo se aplica a los discos magnéticos. Mide el número de vueltas que los discos realizan por minuto (revoluciones por minuto). Cuanto mayor sea la velocidad de rotación, menor será el tiempo de acceso a la información para poder empezar a transmitir datos. Hoy en día lo más habitual son 5.400 y 7.200 RPM, aunque hay también de 10.000 revoluciones por minuto.

Los discos de estado sólido (SSD), al no tener partes móviles en su interior, presentan tiempos de acceso mucho más rápidos y constantes. Sin embargo, una vez el disco duro accede a la información, será la velocidad de transferencia la que determinará el tiempo que tardes en recuperar o grabar todos los datos, algo muy importante en el caso de ficheros de gran tamaño y que no depende de si el disco es magnético o de estado sólido.

5. Velocidad de transferencia

Otro aspecto muy importante en la utilidad y rendimiento de un disco duro es la velocidad de transferencia. Se define como el volumen de datos por segundo que el disco duro puede enviar, lo cual es especialmente importante en archivos grandes como películas o vídeos.

La velocidad de transferencia depende del tipo de interfaz o tecnología que utilice el disco duro para conectarse a la placa base del ordenador. Hasta alrededor del año 2000 los interfaces más populares habían sido los IDE (conocidos como ATA o PATA) y los SCSI. A partir de ese año se han ido extendiendo los Serial ATA (SATA).

Asegúrate antes de adquirir un disco duro de cuál es el interfaz de tu placa base para comprar uno compatible.

Tipos de Interfaz

PCIe Estos discos duros se conectan al ordenador mediante un puerto PCI Express de la misma manera que una tarjeta interna, pudiendo ofrecer mayores velocidades de trabajo.

IDE (Dispositivo electrónico integrado, o también ATA o PATA) La conexión IDE tiene 40 conectores y acepta hasta dos dispositivos conectados a la misma fuente. Sin embargo es una tecnología desfasada que se ha quedado atrás tanto en velocidad como compatibilidad.

SATA (Serial ATA) Se trata del interfaz más común hoy en día para los discos duros internos. Existen ya varias versiones y las nuevas son compatibles con las anteriores. De esta forma un dispositivo SATA 1.0 será totalmente compatible con una conexión por cable SATA 3.0.

SATA 1.0 ofrece velocidades de transferencia de hasta 150 MB/segundo pero hoy en día ya no se comercializa.

SATA 2.0 permite velocidades de hasta 300 MB/segundo y seguramente sea el más popular actualmente

SATA 3.0 alcanza velocidades de transferencia de hasta 300 MB/segundo y permite conexión en caliente (conectarse o desconectarse del ordenador sin tener que apagarlo).

eSATA o eSATAp utiliza el propio cable para recibir la alimentación eléctrica, por lo que se utiliza para conectar discos duros externos a la placa base del ordenador. Es tan fácil usarlos como conectar el disco duro al equipo informático (como si de un USB se tratara) siempre que éste tenga un puerto eSATA. Su velocidad de transferencia va desde los 300 MB hasta los 750 MB por segundo.

USB El interfaz USB ofrece la gran ventaja de utilizar un único puerto para conectar la mayor parte de dispositivos externos. La versión 3.0 ya es capaz de transferir hasta 625 MB/segundo, 10 veces más que la versión USB 2.0. Es el estándar más utilizado en los discos duros externos por su versatilidad.

Conviene recordar de todas formas que la mayoría de los discos duros no pueden aprovechar estas tasas de transferencia cercanas a los 600 MB/segundo. Si por ejemplo compras un disco duro externo USB 3.0 y lo conectas a un puerto USB 3.0, la velocidad de transferencia de datos ya no estará limitada por el USB sino por las propias características del disco.

También es importante saber que la diferencia entre la velocidad de transferencia entre un disco duro magnético y un disco de estado sólido es claramente favorable al último, debido a que no existen partes mecánicas que repercutan en la transmisión de la información.

6. Memoria Caché

Los discos duros (magnéticos y de estado sólido) tienen dos áreas de memoria.

La primera mantiene los datos almacenados incluso cuando no se recibe alimentación eléctrica.

La segunda es la memoria caché, que guarda datos de forma temporal mientras el disco duro está conectado a la corriente.

Siempre que un disco duro lee información deja parte almacenada en esta memoria de acceso rápido que es la caché. De esta forma, si es necesario volver a recuperar esos datos no hace falta que el cabezal vuelva a buscar la información en el disco (en un disco duro magnético), mejorando así la velocidad de respuesta.

Las cachés habituales suelen ser de 32 MB. Cuanto mayor sea la memoria caché, el disco duro te permitirá acceder más rápidamente a mayor cantidad de datos. Pero el coste económico también se incrementará.

7. Tamaño

El concepto de “pulgada” no hace referencia al tamaño real que se suele especificar en centímetros o milímetros, pero sirve para indicar el tamaño relativo del disco en referencia a las medidas de las antiguas disqueteras.

Hoy en día el tamaño más habitual para los discos duros de ordenadores de sobremesa es de 3,5 pulgadas, mientras que los discos duros para ordenadores portátiles suelen ser de 2,5 pulgadas. Los discos de estado sólido también se comercializan con el tamaño heredado de los discos duros magnéticos.

3,5 pulgadas: 10,2 cm de alto x 14,6 cm de ancho x 2,54 cm de grosor

2,5 pulgadas: 69, 9 cm de alto x 10 cm de ancho x 1-1,5 cm de grosor

Los discos de 2,5 pulgadas llevan reciben la alimentación a través del propio cable del interfaz. Los de 3,5 pulgadas son los que necesitan alimentación adicional a través de otro puerto USB.

8. Formato

Formato en discos duros magnéticos

Cualquier dispositivo de almacenamiento de datos debe ser estructurado en un formato lógico antes de su uso para indicar la manera en que será almacenada y organizada la información. En este caso, el formato de un disco duro lo configura el sistema de archivos, el cual depende del sistema operativo.

El sistema de archivos organiza y da acceso a los ficheros del disco duro, especificando la ruta de cada uno, como por ejemplo

D: es la unidad de almacenamiento en que se encuentra el archivo. :UsuariosJuanVídeos es la ruta del archivo, película1 es el nombre del archivo y wmv la extensión del archivo.

Los sistemas de archivos más comunes son el NTFS y FAT de Windows, los ext2, ext3 y ext4 de Linux, y los HFS y HFS+ de Mac OS. FAT es hoy en día el sistema de archivos más habitual en unidades externas de almacenamiento de información, aunque NTFS es un sistema que le supera en eficiencia y fiabilidad.

Los discos duros suelen venir ya formateados de serie, con lo que su sistema de archivos asignará los sectores correspondientes a los paquetes de datos que se guarden.

Formatear un disco duro significa restablecerlo a su estado inicial y estructurar donde se situará cada archivo para que se puedan volver a almacenar nuevos datos. Formatear de nuevo un disco eliminará los datos que haya almacenados porque cambia la asignación de la información en los sectores del disco duro, de forma que la ruta antigua que indicaba el camino a los archivos queda obsoleta.

Formato en Discos de Estado Sólido (SSD)

Los sistemas de archivos están pensados para trabajar con las características y funciones de un disco duro magnético y organizar en el espacio físico de sus discos la información.

Sin embargo, este tipo de organización de los datos no es útil en un disco de estado sólido por lo que no se suelen formatear o desfragmentar (organizar la información secuencialmente para que ocupe menos espacio).

Un disco de estado sólido disminuye su rendimiento a medida que almacena información y su espacio disponible queda ocupado, pero es posible volver al estado inicial mediante el formateo total del disco. Por eso se suele recomendar comprar discos SSD de capacidad mayor a la que se prevé usar, para que el disco tenga suficiente espacio libre para trabajar.

9. Precio

El precio de un disco duro, ya sea interno o externo, puede variar mucho según el modelo. La clave aquí está en medir el ratio Euros/Gigabyte, que representa el coste en euros que estarás pagando por cada Gigabyte de almacenamiento.

En los discos duros magnéticos dicho coste suele estar alrededor de 0,1 euros por cada gigabyte, pero se puede encarecer según otras características del disco como velocidad de rotación, cantidad de memoria caché, tipo de interfaz, etc.

En el caso de los discos de estado sólido SSD, su coste es mucho mayor dado que manejan velocidades de transferencia más altas junto a otras ventajas. Así, es normal que el coste por Gigabyte en estos modelos se sitúe sobre 1 Euro/Gigabyte, 10 veces más que un disco duro magnético.

10. Fabricantes

Los principales fabricantes de discos duros son Seagate, Western Digital y Fujitsu, aunque esta última ya no fabrica discos para ordenadores de sobremesa. Toshiba también es un fabricante muy importante de discos duros para portátiles, junto a Trekstor. ExelStor es una de las empresas chinas fabricantes de discos duros con mejor reputación.

11. ¿Disco duro magnético o de estado sólido?

Dada la gran diferencia de precio entre ambos, la decisión va a depender principalmente de qué priorices: velocidad o capacidad.

Velocidad

Los discos de estado sólido SSD manejan tiempos de acceso muy reducidos. Emiten muy poco ruido (algunos discos duros magnéticos de altas RPM son realmente ruidosos) y apenas desprenden calor. Sin embargo, su capacidad de almacenamiento es limitada. Hoy en día lo más habitual es encontrar dispositivos SSD de 120, 240 y 480 gigabytes.

Capacidad

Los discos duros magnéticos, limitados por su velocidad, han tenido que amplicar su capacidad de almacenamiento para ser competitivos y hoy en día ya es posible encontrar algunos de varios terabytes de capacidad, muy lejos de lo que ofrecen actualmente los SSD.

Por ello son ideales para almacenar grandes volúmenes de información que no exijan un acceso extremadamente veloz como pueden ser películas y música.

La decisión por lo tanto dependerá de tus necesidades. Si requieres guardar poca información pero ser capaz de acceder a ella de forma muy rápida (como un sistema operativo, por ejemplo) o prefieres algo más silencioso y resistente a los golpes, un disco de estado sólido será tu mejor opción pese a su precio superior.

Si por el contrario quieres guardar una gran cantidad de contenidos multimedia, necesitarás la mayor capacidad posible al mejor precio, así que tu alternativa ideal será un disco duro magnético.

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  • Embla Jonasson
  • August 29,2022

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